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Artritis en Perros: Síntomas y Tratamiento del Dolor

La artritis afecta a 1 de cada 5 perros adultos. Reconoce los síntomas de dolor articular, las opciones de tratamiento y los suplementos más eficaces.

Por Equipo Peludiar | | 4 min de lectura

La artritis canina (técnicamente osteoartritis u artrosis) afecta al 20 % de los perros adultos y hasta al 80 % de los mayores de 8 años. Es una enfermedad progresiva que causa dolor crónico, pero con el tratamiento adecuado, tu perro puede mantener una buena calidad de vida durante años.

Qué es la artritis canina

La osteoartritis (OA) consiste en la degeneración progresiva del cartílago articular con formación de hueso nuevo (osteofitos) en los márgenes de la articulación. No debe confundirse con la artritis reumatoide, que es una enfermedad autoinmune rara en perros.

La OA secundaria (la más frecuente en perros) resulta de displasia articular, luxaciones, fracturas, obesidad u otras causas mecánicas. La OA primaria, de origen idiopático, es menos común. Las articulaciones más afectadas son la cadera, la rodilla, el codo y el hombro.

Síntomas y señales de dolor articular

Los signos tempranos son conductales y frecuentemente ignorados por los propietarios:

  • Reluctancia a subir escaleras o al coche
  • Dificultad para levantarse después de descansar
  • Rigidez matutina que mejora con el movimiento
  • Menor disposición a jugar o caminar largas distancias

Los signos más evidentes incluyen cojera intermitente o persistente, lamido excesivo de las articulaciones afectadas, cambio de carácter (irritabilidad al ser tocado) y posturas anormales al sentarse o tumbarse. En fases avanzadas, la atrofia muscular del miembro afectado se hace visible y la cojera se vuelve constante.

Diagnóstico

La exploración física incluye palpación articular buscando crepitación, derrame, calor y dolor a la manipulación, junto con la valoración del rango de movimiento. La radiografía muestra osteofitos marginales, esclerosis subcondral y estrechamiento del espacio articular.

Las escalas de dolor validadas como el CBPI (Canine Brief Pain Inventory) y el Liverpool OA in Dogs (LOAD) permiten cuantificar el dolor de forma estandarizada y monitorizar la respuesta al tratamiento. La artrocentesis se reserva para descartar artritis séptica o autoinmune.

Tratamiento farmacológico

Los AINEs son el tratamiento de primera línea: meloxicam (Metacam), carprofen o grapiprant (Galliprant, un inhibidor EP4 con menor impacto gastrointestinal y renal). Requieren control analítico cada 6 meses y nunca deben combinarse entre sí ni con corticoides.

La gabapentina se utiliza para el componente neuropático del dolor, especialmente en artritis avanzada. Las inyecciones intrarticulares de ácido hialurónico ofrecen alivio local temporal. El bedinvetmab (Librela) es un anticuerpo monoclonal anti-NGF aprobado en Europa: una inyección subcutánea mensual muy eficaz para perros que no toleran AINEs.

Tratamiento no farmacológico y suplementos

La fisioterapia veterinaria e hidroterapia (cinta acuática) tienen eficacia demostrada para recuperar masa muscular y rango de movimiento sin carga articular. El control del peso es la intervención más coste-efectiva: cada kilogramo de sobrepeso aumenta la carga sobre las articulaciones degeneradas.

Los suplementos con mayor evidencia científica son los ácidos grasos omega-3 EPA/DHA (efecto antiinflamatorio), la glucosamina con condroitín sulfato (efecto modesto pero seguro) y el colágeno hidrolizado tipo II sin desnaturalizar (UC-II). Las adaptaciones en el hogar también marcan una diferencia enorme: camas ortopédicas de memory foam, rampas de acceso al sofá o coche y suelo antideslizante.

Manejo a largo plazo

La OA es progresiva e irreversible pero muy manejable. El objetivo es mantener la calidad de vida y la funcionalidad. Las revisiones veterinarias cada 6 meses con escala de dolor estandarizada permiten ajustar la medicación según la respuesta. La cirugía (osteotomías correctoras, prótesis de cadera total) se reserva para casos seleccionados con mala respuesta al tratamiento médico.

Más información sobre enfermedades articulares en nuestra sección de salud canina.

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