El hipotiroidismo canino es la enfermedad tiroidea más frecuente en perros, causando sobrepeso inexplicable, letargia crónica y pérdida de pelo. Afortunadamente, su diagnóstico es claro y el tratamiento con levotiroxina devuelve al perro su vitalidad en pocas semanas.
Qué es el hipotiroidismo canino
Consiste en un déficit de hormonas tiroideas (T4, T3). En más del 95 % de los casos, la causa es primaria: destrucción de la glándula tiroides por tiroiditis linfocítica autoinmune o atrofia folicular idiopática. El hipotiroidismo secundario (déficit de TSH hipofisaria) es raro.
Afecta al 0,2-0,3 % de los perros, con predominio en perros de mediana edad (4-10 años). Las razas más predispuestas son el Golden Retriever, el Doberman, el Irish Setter, el Bóxer, el Cocker Spaniel, el Schnauzer Miniatura y el Labrador Retriever. Un dato interesante: mientras en gatos el hipertiroidismo es muy frecuente en geriátricos, en perros es el hipotiroidismo la enfermedad tiroidea predominante.
Síntomas — el perro que «envejece antes de tiempo»
Los síntomas metabólicos son los más comunes: sobrepeso sin aumento de ingesta (metabolismo basal reducido), letargia e intolerancia al ejercicio, intolerancia al frío (el perro busca fuentes de calor) y bradicardia leve.
Los síntomas dermatológicos, presentes en el 60-70 % de los casos, son muy característicos: alopecia bilateral simétrica no pruriginosa en flancos, cola («cola de rata») y zona dorsal; pelo seco y opaco; piel seca, engrosada e hiperpigmentada. El mixedema facial — cara hinchada, especialmente en frente y mejillas — da al perro un aspecto «triste» o «preocupado» que los propietarios describen frecuentemente.
Más raramente aparecen síntomas neurológicos: neuropatía periférica con ataxia o parálisis facial.
Diagnóstico
El diagnóstico combina clínica compatible con analítica específica:
- T4 total: test de screening sensible pero poco específico (muchas enfermedades no tiroideas bajan la T4)
- T4 libre por diálisis (FT4ed) + TSH canina (cTSH): el gold standard. FT4ed baja + cTSH alta confirma hipotiroidismo con especificidad superior al 90 %
- Anticuerpos anti-tiroglobulina (TgAA): marcador de tiroiditis autoinmune, positivo en el 50 % de los hipotiroideos
El hemograma muestra anemia normocítica normocrómica en el 40 % de los casos. La bioquímica revela hipercolesterolemia en la mayoría de los perros, un marcador indirecto muy útil. Es importante diferenciar del síndrome de Cushing, que también causa obesidad y letargia.
Tratamiento con levotiroxina
La levotiroxina sódica (Forthyron, Soloxine) es una T4 sintética que sustituye la producción tiroidea de por vida. La dosis inicial es de 20 µg/kg/día por vía oral, en una o dos tomas diarias.
La monitorización se realiza midiendo la T4 total a las 4-6 horas post-dosis, a las 4-6 semanas del inicio. El objetivo es un nivel de 25-45 nmol/L. Los ajustes se hacen en incrementos del 10-20 % hasta la estabilización.
La respuesta clínica es muy gratificante: la energía y la pérdida de peso comienzan en 4-8 semanas, la alopecia tarda 3-6 meses en resolverse y el mixedema mejora en 2-3 meses. Los signos de sobredosis (hipertiroidismo iatrogénico) incluyen polidipsia, pérdida de peso excesiva y nerviosismo.
Pronóstico y seguimiento
Con levotiroxina bien ajustada, el pronóstico es excelente: la mayoría de los perros recuperan calidad de vida normal en 3-6 meses. La revisión veterinaria se realiza cada 6 meses una vez estabilizado. Los perros que toman corticosteroides, fenobarbital o AINEs pueden necesitar ajustes de dosis por interacciones farmacológicas.
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